27.8.11

Simplemente genial

Un hombre entra en un banco de Nueva York y pregunta por un préstamo. Le atiende un agente del banco y le pide más detalles.
El hombre le comenta que tiene que ir a Filipinas durante dos
semanas por negocios y que necesitaría 5 mil dólares y que los
devolvería al regreso. El agente del banco le responde que necesitaría
algún tipo de aval para prestarlo.
El hombre de negocios pone encima de la mesa las llaves de un flamante Ferrari que hay aparcado justo delante del banco y hacen una copia de los
papeles del mismo, así aceptan como aval el Ferrari del cliente.
El hombre de negocios sale del banco con su dinero y un empleado del
banco coge las llaves del coche y lo guarda en el parking del banco.
Todos en el banco se echan una risas a costa del hombre de negocios que
deja como aval un Ferrari de 250 mil dólares por un préstamo de 5000.
A las dos semanas el hombre de negocios vuelve al banco, devuelve
los 5 mil dólares y los intereses, que ascienden a 15,41 dólares. El
agente le devuelve las llaves del coche y no puede resistirse a hacerle
una pregunta.
Señor, estamos contentos de haber cerrado esta operación con usted,
pero aquí en el banco estamos todos un poco desconcertados, miramos su
cuenta corriente y vimos que usted es multi millonario, ¿Para que nos
pide un préstamo con la cantidad de dinero que tiene?
El hombre de negocios le mira y le responde, ¿Sabe usted de algún
sitio que me cobren 15,41 dólares por aparcar un Ferrari durante dos
semanas con la garantía de que cuando lo coja lo tendré intacto?

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